4 de abril de 2008
Piezas clave en el desarrollo de una materia en línea
Al estar pensando en el desarrollo de una materia en línea, generalmente los maestros nos emocionamos, queremos cubrir todos los temas, hacer miles de ejercicios y pensamos que lo que estamos desarrollando será atractivo para los alumnos. Una vez que uno empieza a trabajar en el desarrollo de dicha materia, nos encontramos con varias incógnitas, una de las principales siempre es la forma de evaluar que tendremos dentro del curso mismo. Como nos menciona Lozano (2007) uno de los principales retos en un curso a distancia es el nivel de confianza que el maestro pueda tener hacia los alumnos.
No se si calificar la siguiente anécdota como una cuestión de estereotipos o como la pura realidad. En el año 1998, cursé algunos estudios en un país francoparlante. Al llegar la primera semana de evaluación, empecé a analizar las opciones que tenía de que alguien me pudiera “compartir” sus conocimientos. Rápidamente reconocí que una amiga mía mexicana era muy dedicada, y “buena gente”, por lo cual, muy honestamente antes de entrar al examen le pedí permiso de “verificar” mis respuestas. Ya estábamos sentadas estratégicamente cuando la maestra francoparlante, al percatarse de nuestras posiciones premeditadamente escogidas, nos pidió a las estudiantes que procedíamos de países latinoamericanos que nos sentáramos en las esquinas opuestas del salón, esto con el fin de evitar posibles tentaciones. ¡Sobra decir la pena que pasé y el cero que saqué! Con la anécdota anterior, quería ejemplificar un poco la preocupación de los maestros al estar desarrollando un curso en línea en el ramo de las evaluaciones.
No existe una fórmula mágica para asegurar que nuestros alumnos serán sinceros a la hora de responder una evaluación, lo que si podemos asegurar es la calidad de las evaluaciones a implementar. De acuerdo a Bates (2003) la evaluación deberá coincidir con las habilidades que se han tratado de enseñar a lo largo del curso. Así mismo, debemos ser lo bastante claros al establecer las “reglas del juego” es decir, las instrucciones a lo largo del curso que estaremos desarrollando tendrán que ser lo más claras posibles, con las fechas de inicio y fin perfectamente establecidas antes de que el alumno inicie su curso.
Otro punto importante en el desarrollo de una materia en línea es el rol que el profesor tutor tendrá dentro del desarrollo de la misma. Dicho profesor, de acuerdo a lo que nos menciona Lozano tiene varias responsabilidades dentro del curso, una de las principales es atender, dar seguimiento y retroalimentar los avances en el proceso de aprendizaje de sus alumnos (Lozano, 2007 p.423). En caso que esto falle en el tutor, tendremos un alumno que se sentirá “abandonado” a su suerte durante su paso por el curso. Al mismo tiempo, se tiene que establecer claramente cual será el rol del tutor y los tipos de dudas que el podrá contestar a los alumnos, ya que de lo contrario, su trabajo se tornará imposible así mismo, tendrá que ser lo bastante claro en cuanto al periodo que le tomará contestar emails o dar la retroalimentación para las actividades (Bates, 2003). La labor del profesor tutor, será la pieza clave para el éxito o fracaso del curso que estemos desarrollando.
Lozano, A. & Burgos J. (2007) Educación a distancia y nuevas tecnologías en Tecnología Educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.
Bates, A. & Poole, G. (2003). Effective teaching with technology in higher education. San Francisco: Jossey-Bass.
27 de febrero de 2008
Aprendizaje Combinado

A lo largo de los años, he tenido contacto con diferentes cursos en donde usamos diferentes herramientas tecnológicas. La mayoría de estos han sido lo que se llama Blended Learning, que como nos menciona Fernando Montera (Lozano, 2007) es una combinación de tecnología de la informática y computación e Internet junto con una clase presencial, lo que podríamos llamar “tradicional”, y enseñanza a distancia o e-learning. Así mismo existe el aprendizaje combinado el cual mezcla la clase tradicional con sistemas educativos a distancia, este tipo de aprendizaje algunos autores le llaman híbrido, pero en español esta modalidad de dar clase se identifica como “Educación aprendizaje combinado”. El Aprendizaje Combinado se refiere a la mezcla de diferentes métodos didácticos y formatos de entrega educativa.
Muchos nos preguntaremos si hemos utilizado el Aprendizaje Combinado, y estoy segura que si lo hemos utilizado, aun sin darnos cuenta. Por ejemplo, al estar frente a un salón de clase, y apoyarnos en una presentación de Power Point, el cual es uno de los elementos de aprendizaje combinado, muchos argumentarán que es algo muy rudimentario y que quizá no se le puede llamar un Aprendizaje Combinado pero, creo que todos, en algún nivel hacemos uso hoy en día de la tecnología que tenemos a nuestro alcance y tratamos de mejorar nuestra labor educativa apoyados por las mismas. Claro, creo que también cometemos errores al tratar de aplicarlas, pero finalmente como dicen, “echando a perder se aprende”. Les contaré mi anécdota, yo ya sabía perfectamente utilizar power point. Bueno, un día, frente a un grupo, me percaté que los colores que había escogido para la presentación no eran los indicados, sobra decir que en lo que hacía los cambios, mis adorados alumnos de preparatoria de la clase de doce del día empezaron, por decirlo políticamente, a “inquietarse”. Esa clase, la terminé dando de la manera tradicional….
El día que nos enfrentemos ante el reto de “rediseñar una materia” es decir, adaptarla al Aprendizaje Combinado, no debemos olvidar ciertos estándares en cuanto a presentaciones utilizando power point, o la duración, enfoque y tamaño de un vídeo, así como la calidad del sonido que vayamos a utilizar. Pero más importante aún será la preparación de los profesores y tutores que estarán trabajando con los alumnos durante el desarrollo del curso. El rol de lo que se le llama tutor virtual, es crucial para el buen desarrollo de las actividades, ayudando a que se alcance el aprendizaje deseado. El tutor, como nos menciona José V. Burgos (Lozano, 2007) tiene que ser el facilitador para lograr el proceso de enseñanza-aprendizaje y orientar a los alumnos para que desarrollen de forma autónoma su proceso de aprendizaje. Así mismo, es su responsabilidad fomentar la colaboración, comunicación y conciliación para fomentar la cohesión del grupo. Muchas veces nos hemos encontrado con tutores que realmente nos “abandonan a nuestra suerte” y aunque, es algo que finalmente te enseña a salir adelante, para lograr el proceso de enseñanza-aprendizaje como alumnos, nos enfrenta ante problemas que impiden el desarrollo en tiempo y forma del trabajo.
Finalmente me gustaría recordar que no debemos olvidar las limitantes con las cuales enfrentaremos el desarrollo de un Aprendizaje Combinado, con esto me refiero como lo mencionan Bates y Poole (2003) a las barreras que podemos encontrarnos dentro de un salón de clase, tan simples y tan importantes como, que el salón esté provisto tecnológicamente de las herramientas que intentemos usar, recordar que necesitamos más tiempo de preparación de clase y que, si vamos a usar el Internet dentro de la hora de clase, recordar que nuestra distribución del tiempo en clase invariablemente tendrá que cambiar.
Lozano, A. & Burgos J. (2007) Educación a distancia y nuevas tecnologías en Tecnología Educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.